Ashes.

My mom passed away April 7th. (Más abajo en español)

She went into the hospital on Feb. 7th with gallstones, and other than a week at my aunt’s, she never got to come home due to more and more complications related to her age (she was 76).

Yesterday three of her siblings and I drove up to Eastern Kentucky, where she grew up, to spread some of her ashes at her mom’s grave.

I picked my uncle up around 8:30 and we made arrived to her hometown around 1 after brief stops in Lexington and a gas station Arby’s for lunch. We parked at a nearby gas station and hiked up the hill to where my grandmother is buried.

Two dogs were in the cemetery to great us, and we believe that my mom and grandmother sent them to be with us at that moment. They seemed to appear out of nowhere, and disappeared after the ashes were spread.

My mom loved Pepsi, and she wanted us to have a Pepsi in her memory, so we did.

The weather was beautiful, and the mountain views were precious. Eastern Kentucky has tons of mountains I would love to hike, by the way.

After that, we went to the house my aunt grew up in, which burnt to the ground in the early 2000s. I hadn’t been that way since 1989 when I was 7 and my grandmother passed away from lung cancer. We tried to find her father’s grave, but we couldn’t.

It was a special day to honour my mom.

Mi madre falleció el 7 de abril.

El 7 de abril ingresó al hospital con cálculos biliares, y fuera de una semana en la casa de mi tía, nunca tenía la oportunidad volver a su casa porque tenía más y más complicaciones relacionadas con su edad (tenía 76).

Ayer, uno de sus hermanos y sus dos hermanas y yo fuimos a la parte este de Kentucky, donde creció, para esparcir las cenizas en la tumba de su madre.

Recogí a mi tío sobre las 8.30 y llegamos a su pueblo sobre la 1, después de hacer algunas paradas breves en Lexington y un Arby´s (restaurante estadounidense de comida rápida) para comer. Dejamos el coche en una gasolinera que estaba cerca y subimos la colina (ok el monte) donde está la tumba de mi abuela.

Había dos perros en el cementerio cuando llegamos, y creemos que mi madre y mi abuela nos los enviaron para estar con nosotros en este moment. Aparecieron de la nada y después de esparcir las cenizas desaparecieron.

A mi madre le encantaba Pepsi, y le brindimos con Pepsi como ella quería.

Hizo muy buen tiempo y las vistas de los montes eran preciosas. Hay muchos montes en esta parte de Kentucky que me encantaría subir, por cierto.

Luego, fuimos a la casa donde creció mi tía, que ya no está dado a un incendio al principio de los años 2000s. No había estado allí desde 1989 cuando tenía 7 y mi abuela falleció de cáncer de pulmón. Buscamos la tumba de su padre pero no pudimos encontrarla.

Fue un día especial en memoria de mi madre.